Tu dios



Abuelita estuve pensando en la llamada del otro día.
No quería defraudarte así que me puse a pensar.
He cambiado de opinión.
Es verdad lo que dices.
El diablo es tan diablo que es dios.
Escucho su susurro constante, parece que he comido de su carne y esa carne es la madre de mi insomnio.
El diablo demarca y dice a través en la televisión lo que está mal.
El diablo es tu bruxismo.
El diablo es tu depresión.
El diablo es tu cansancio.
El diablo habla de lo moral.
El diablo ocupa las armas y derrama mi sangre.
Que cuando cae, se ven los nombres de todos mis compañeros caídos.
El diablo nos debe una vida abuelita, la vida que te quitaron a ti.
La vida de tus torturas.
La vida mía.
La de nuestro país.
El diablo esta ahí haciendo que lo imposible no suceda.
Me pides que te prometa que estaré bien.
No te lo puedo prometer.
Pero te quería invitar a que intentemos tocar el cielo juntas.
Ese que ves con tus ojos cansados de tanto aguantar.
Ese que veo con mis ojos de rabia de tanto pelear.
Ese cielo que es uno y que es diferente para las dos.

Comments